jueves, 31 de marzo de 2011

NO A LA GUERRA... SÍ A LA GUERRA

Dice un amigo mío que Zapatero en el tiempo que le queda es capaz de cualquier cosa y de lo contrario. Porque puestos a tomar decisiones que descolocan a cualquiera, es capaz de todo. Estos 8 años de Gobierno han dado para todo y lo contrario: tancredismo puro y duro.

Pasamos de la política social al recorte de derechos; pasamos de la negociación sindical al decretazo; pasamos de la negación de la crisis a ser el más firme defensor de la productividad; pasamos de las políticas keynesianas como solución a la crisis a la condena del gasto público; pasamos de la crítica al déficit cero a defenderlo ahora con uñas y dientes; pasamos de negociar con ETA a perseguirlos por tierra, mar y aire. Y como postre de un mandato lamentable hemos pasado del ¡NO a la Guerra! Porque en Irak sólo había petróleo, al ¡Sí a la Guerra! Porque en Libia hay petróleo.

Atrás han quedado el talante, la política social, la Alianza de Civilizaciones... y demás fanfarria que adornaba al personaje. Conste que este Zapatero me parece infinitamente mejor que el del pasado. Y me explico: este Zapatero predica el control del déficit (otra cosa es que lo haga), predica el valor de la productividad (otra cosa es que la haga), predica la intervención militar en una guerra cuando se masacran derechos de civiles (como en Irak) y predica acabar con ETA desde la lucha policial y el Estado de Derecho (otra cosa es que por detrás haga otra).

Pero claro, este Zapatero es una enmienda a la totalidad del anterior. Y lo que es peor, este Zapatero es una rectificación constante del Zapatero anterior. Estamos ante el Zapatero solución del Zapatero problema. Es decir, en un Zapatero contra Zapatero (ZP vs ZP) con un damnificado: España.

En el caso de la Guerra de Libia, hace lo mismo que hizo Aznar. Lo mismo. Interviene en una Guerra tras una resolución internacional de la ONU aprobada por mayoría simple, con la abstención de algunos países. Aznar estuvo en la Azores, sí. Pero no mandó un soldado hasta que no hubo resolución, y lo convalidó en el Congreso de los Diputados. Zapatero ha enviado soldados y ha cedido bases antes de su aprobación en el Congreso de los Diputados, tras una resolución internacional. La diferencia está en que en la foto de la Azores estaban los malos, mientras que en París están los buenos, con Sarkozy a la cabeza que hambriento de protagonismo ha enderezado la postura tibia que seguía Francia hasta ahora.

Zapatero ha puesto en marcha la máquina de reformarse, es decir, de desdecirse, de enmendarse, de darse la vuelta como un calcetín. Y lo que es peor para su partido, ha puesto en marcha la máquina de perder elecciones. Anda como Aznar al final de su mandato; pendiente de elegir sucesor... Quién le ha visto y quién le ve.

Estos cuatro años, no sólo están siendo (porque todavía queda uno) los peores de la historia democrática de España. Sólo la brutal crisis económica justificaría este título. Pero se han unido el hambre con las ganas de comer, el yin y el yan, la crisis y el peor Presidente de Gobierno de la Historia.

PD1: Hay quien dice que lo de Aznar era siempre peor. Y en algo estoy de acuerdo, contra Aznar vivíamos mejor todos. A los que nos gustaba Aznar, porque teníamos un gobernante serio, respetable y con criterio; y a los que no les gustaba Aznar, porque vivíamos en un país con un crecimiento económico inimaginable, con una tasa de paro homologables a la de Europa y con un país respetado y respetable en Europa y el Mundo. Contra Aznar vivíamos mejor, mucho mejor.

PD2: Dice Carme Chacón que Presidente del Gobierno puede ser cualquiera: “un extremeño, un murciano, una mujer.. cualquiera”. Y ese es el problema que un “cualquiera” no puede ser Presidente del Gobierno. Como dice el maestro Santiago González (majetón) nos preside un cualquiera: ZP.

miércoles, 9 de marzo de 2011

ESTO MERECE UNA CONVERSACIÓN (y IV)

La provincia de Huelva nos ocupa y preocupa en la última de las conversaciones pendientes. Y no por retrasarla parece que mejore. En los últimos cuatro años, la provincia de Huelva ha sufrido un tsunami económico de proporciones descomunales.

Por sintetizar los datos:

-        En crecimiento económico hemos pasado de crecer al 4% en el año 2007 ha decrecer al –4% durante el año 2.009. Con dos ejercicios de crecimiento negativo como el 2009 y 2010.
-        En desempleo hemos pasado de liderar la creación de empleo en Andalucía, en los años de bonanza, a liderar la destrucción de empleo. En enero de 2007 el número de parados en la provincia era de 29.014 personas y a enero de 2011 son 57.483 personas.
-        Los precios han tenido un comportamiento errático en estos años. De la moderación del año 2008 se pasó a la deflación del 2009 y al alza de precios en 2010, que ha terminado con una tasa del 3%.


Simplemente del análisis de estas magnitudes podemos colegir que estamos ante la mayor y más duradera de las crisis económicas conocidas y estudiadas en nuestra provincia. Y hago este matiz porque en la historia económica de esta provincia existen lagunas de indicadores que permitan establecer una comparación homogénea de los datos. No obstante, podemos asegurar que de los últimos 33 años, por poner de referencia el comienzo de la etapa democrática, nunca habíamos sufrido un desierto económico como éste.

Entramos en el cuarto año de crisis, si empezamos a contar a partir de 2.008, y en términos de crecimiento económico estamos ante lo que se define con estanflación, es decir, estancamiento, paro e inflación, dejando atrás el año 2.009 donde una situación de deflación hizo pensar que estábamos ante una crisis de consecuencias inimaginables. Y es que esta crisis ha tocado a todos los sectores económicos en nuestra provincia.



La agricultura sobrevive a la presión de márgenes que imponen las grandes superficies a los productores, unido a la restricción al crédito que ha hecho que las campañas hayan tenido grandes dificultades para verles el “fruto”. Sin embargo, apuntan a que esta campaña fresera ha sido moderadamente mejor que la anterior y que el consumo de productos agrícolas no ha descendido más de lo que lo ha hecho en ejercicios anteriores.

En cuanto al sector industrial, no me centraré en las grandes empresas que han capeado esta crisis con mayores recursos que la mayoría de talleres de montaje y construcción de la provincia que han hecho auténticos milagros para cerrar ejercicios sin echar el cierre. En este sentido, cabe denunciar que la situación financiera le ha dado la puntilla al sector industrial pyme onubense. Principalmente porque para acceder al crédito hay que acreditar resultados positivos en las cuentas cuando la realidad económica dice que el ritmo de trabajo y el número de contratos ha descendido en un 30% en la mayoría de los casos. La desaparición del sector naval y la caída de industrias en el entorno de la capital han hecho que la industria auxiliar haya caído por el efecto domino o efecto mariposa.

En cuanto a la construcción y los servicios asociados al consumo, la desolación ha sido la tónica dominante en uno y otro sector. La construcción con un peso de casi el 25% del PIB provincial se ha desplomado dejando tras de sí un desierto empresarial donde sólo “los de siempre” del sector siguen al “pie del cañón” reinventándose cada día.

Finalmente, el turismo es el que ha salvado la cara convirtiéndose en un oasis dentro de este Sahara económico. Aprendamos de este sector. No quiero decir que todo sea turismo, no! Digo que  este sector se ha levantado desde la sostenibilidad, desde el respeto al medio ambiente, desde el hacer las cosas bien.... quizás porque llegamos tarde a él y sabemos lo que no debemos ser. Pero hay un talón de Aquiles en este sector y se llama comunicaciones e infraestructuras (leer cualquier artículo del profesor Vargas para saber la auténtica dimensión de esta carencia).

La mejor conclusión es que hay que recuperar los manuales de organización y política de empresas, hay que evaluar la competencia, definir bien el volumen de nuestras empresas, hacerlas flexibles, innovar siempre estando atentos a los cambios tecnológicos... ser competitivos. Competir es poder jugar con tus armas frente a los demás por poderosos que sean, es tener “chance”. Por eso echo de menos a alguien que enarbole el lema de “Huelva competitiva”. Yo creo en esto... me sigues?

http://www.heconomia.es/proveedores.asp?o=-1990144851